En el marco de la quinta jornada del Juicio a Menéndez, Piero Di Monte comprometió con su testimonio al Capitán Jorge Acosta, a quien identificó como uno de sus captores. El testigo definió el centro clandestino como “la máquina de la muerte”.Di Monte, quien llegó desde Italia, lugar donde reside junto a su familia, sólo para prestar declaración ante el Tribunal Oral Federal Nº 1 de Córdoba, expuso que fue detenido sobre la calle Rosario de Santa Fe. “Personal policial y militar, entre los que se encontraba el capitán Jorge Acosta, allanó mi domicilio en horas de la madrugada, me detuvieron y trasladaron a La Perla.”, afirmó.
El testigo que en ese momento era dirigente obrero de la empresa láctea Sancor y estudiante de ingeniería, declaró que fue torturado brutal y ferozmente en uno de los centros clandestinos más nefastos que tuvo la Dictadura Militar. “La Perla era la máquina de la muerte, los represores tenían la tarea de destruir al hombre. Había un pacto de sangre ente los militares, gendarmes y civiles de allí, todos debían matar y de esa manera nadie podía denunciar al otro”, contó.
Al momento de identificar a sus represores, Di Monte no sólo brindó el nombre de Acosta, sino que también propició otros dos: “fui torturado por `Palito` Romero y por Elpidio Tejada”. Además, el argentino le dijo al tribunal que en el momento en que lo atormentaban deseaba que lo mataran, y amplió confesando que insultaba y provocaba a los captores mientras lo picaneaban para dejar de sentir ese intenso sufrimiento.
Por otra parte, la víctima que también sufrió la detención de algunos de sus familiares, dijo que su mujer presenció una de las tantas veces en que fue torturado: “ella estaba embarazada, y también comenzaron a picanearla”.
Finalmente, y frente a la pregunta de la defensa de Jorge Acosta sobre si delató o no a alguien en esa época, Di Monte se pronunció contra el abogado Jorge Agüero acusándolo de querer destruir sus valores. “La forma del interrogatorio me está molestando, mientras estuve en La Perla no fui dueño de mi vida y colaborar implica condividir, acompañar”, cerró.
El horror puertas adentro





